“La guadua no
es una opción del pasado, es el material con el que hoy se diseñan
construcciones sostenibles, innovadoras y de alto impacto para el futuro”. Con
esta reflexión inició la ponencia Construcciones en Guadua, liderada por Harold
Alexander Ceballos, instructor del SENA del programa Técnico en Construcción de
Edificaciones, durante el Primer Encuentro Construyendo Ciudad, un
espacio académico orientado a promover nuevas perspectivas sobre
sostenibilidad, innovación y diseño en el sector de la construcción.
El evento,
organizado por la Universidad de Nariño, la Universidad CESMAG, la Universidad,
la Universidad Mariana y el SENA, contó con la participación de estudiantes
universitarios, aprendices y asistentes interesados en conocer alternativas
constructivas sostenibles y de gran proyección arquitectónica.
Durante la
ponencia, Ceballos destacó que, aunque Colombia cuenta con una importante
riqueza en este recurso natural, aún existe desconocimiento sobre sus múltiples
usos y beneficios. Explicó que la guadua puede emplearse no solo en procesos
constructivos, sino también en la elaboración de artesanías, mobiliario interno
y externo, así como en estructuras como columnas y vigas.
Asimismo,
resaltó su aporte ambiental, señalando que una hectárea de guadua puede captar
cerca de 25 toneladas de dióxido de carbono al año, convirtiéndose en un
material eficiente y sostenible frente a otras alternativas tradicionales de
construcción.
“La guadua es
un material renovable, de bajo peso y con buena resistencia a la corrosión.
Además, permite desarrollar diseños innovadores y obras de alto impacto,
dejando atrás la idea de que únicamente sirve para construcciones temporales”,
afirmó el instructor, quien además presentó algunos diseños y experiencias
implementadas desde el SENA.
En el espacio
también se abordaron conocimientos tradicionales alrededor de este material,
como las recomendaciones ancestrales sobre las fechas y horas adecuadas para el
corte de la guadua, prácticas que, según los saberes transmitidos por
generaciones, influyen en su calidad y durabilidad de este material que alcanza
su proceso ideal de maduración entre los 4 y 6 años.
Los asistentes
también conocieron aspectos técnicos relacionados con el corte, limpieza,
alistamiento, curado y secado, procesos fundamentales para garantizar
estructuras seguras, resistentes y sostenibles.
Con este tipo
de iniciativas, las instituciones organizadoras continúan fortaleciendo
espacios de intercambio académico y formación que promueven soluciones
innovadoras, sostenibles y alineadas con los desafíos ambientales y urbanos de
la actualidad.